miércoles, 16 de noviembre de 2016

TE BUSCABA


Yo buscaba tu boca en las tenues torceduras del tiempo
la significación de tus ojos por los breves intersticios
por las grietas de la obsesiva soledad sin tu nombre
por los tenebrosos tumultos de las esquinas más oscuras
buscaba una cerrada penumbra o un perfecto atardecer
el torvo plenilunio silencioso que iba a iluminar tu pelo
pero tú aun no podías extinguir de ti la otra ausencia
aun te negabas a dejarla con la solemnidad de las cenizas
a borrar los últimos vestigios de ese pasado y sus delirios
yo buscaba cabizbajo el rictus de tus labios en los cántaros
el perfume extraviado de tu piel atravesando las madrugadas
las tibias ternuras que acumulabas en tus manos vacías
pero tú seguías soñando por los laberintos del otro otoño
sin saber que todos tus pasos ya caminaban hacia mí
porque yo te buscaba en las torcidas flexuras del tiempo.


miércoles, 14 de octubre de 2015

LLUEVE POR VOS LEJANA


Llueve sobre las rosas de la extraviada primavera
y vuelvo a tu boca por el beso imposible de cada mañana,
a los frágiles vestigios de lo que no fue o naufragó
siempre entre primeras las rosas y las últimas lluvias

Desde  ahí esquiva mariposa, desaparecida esfinge,
retorno al ya eterno mito de rozar tu pelo ensortijado,
al ceremonial de perderte entre la noche y su lluvia,
al silencio que me deja cristalizado en tu sal crepuscular

Llueve sobre las anegadas callecitas de las nostalgias,
detrás de los vidrios del café de los habituales fantasmas,
llueve en el vacío que dejas cuando llueve sobre las rosas
cansadas de florecer entre falsos reflejos e inútiles lontananzas.

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sábado, 14 de enero de 2012

HALTERIOS

Fronda leve vierte la ascención que asume.
Muerte de Narciso, Losé Lezama Lima, 1937.

Casta y cripta en excéntricas orbitadas
perfectas desolaciones del ópalo
todo un borde, orilla, límite,
carcomidas, erosionadas
osatura, esqueleto, tumba resignada.
Arco y cripta en la greda vertidos
geranios sobre colores descifrados.
trino entre el ramaje, canto y frío
la marca la herida cicatriz azul y grito
torvo el tronco destrozado.
No la orquídea o rosa o pasionaria
sino el geranio rojo e invertido.
Quieto el sol asume su constancia
sobre sombras penumbras constatadas.
Un agua destrozada contra la tarde inmaculada.
La ancha puerta y la muerte convencida.
Y hay un campo de geranios estarcidos
y una voz que en las herrumbres conculca
el paulatino barro adormecido.
Donde el tiempo azucara las uvas,
destuerce los perfumes del jazmín,
y disturba nocturnos ateridos
en vanos combates sobre el atrio
de negros basaltos columnares.
En azules los vidrios y amatistas,
aguas de salitre, cuenco y greda separadas.
Huesos hasta el juicio intestados,
semillas esperando sus raíces
en el vértigo subterráneo de la cripta incautada
de los altos corredores del cielo inmaculado.
No cede a la espada sus quebrantos
ni a las damas las glorias entornadas,
la mano lejos, el yelmo leve.
En las hiedras los adobes guarnecidos,
los aromos, los bellotos, el olivo,
cárcava o cántaro quebrado.
El ópalo en sus orbitas contenido
despliega un alba de palomas asustadas
que irrumpen en toscos vuelos destrozadas.


martes, 21 de junio de 2011

VOLVER A MI (CIERTO) NORTE

Vi los derrumbes, los naufragios, los exilios,

las sucesivas estaciones vividas en esa dimensión de silencio y lejanía.


Vi las cicatrices del insoportable tráfico de los días y los años

como la herrumbre de los barcos anclados demasiado tiempo.


Vi aquellas obsesiones que me desgastaron por años,

vi los sueños inciertos que abrumaron no pocos insomnios,

vi los rincones donde fueron sucediendo los días,

todo transformado, por el tiempo o el olvido,

en pequeños placeres o tristezas

que casi no vale la pena recordar.


Vi los días y las noches, sucesivas e iguales,

vi amigos y enemigos, iguales e inútiles

vi seres que me amaron y seres que me odiaron, sombras indistinguibles,

ahora todos habitantes imperceptibles del mero comercio de lo que fue cotidiano.


Vi la vida vivida como un caudaloso y profundo río subterráneo

que nunca encontró su vertiente.


Así, visto lo que he visto, creo ya sin pena ni miedo,

que esa ciudad y ese mar jamás existieron.


(Vi pequeñas incertidumbres de esperanzas incumplidas

vi difusas y tristes imágenes de alguien irreconocible,

no vi la tibieza de un tacto ni unos ojos grandes que creía recordar,

pero estas cosas ya son parte de un pasado ilusorio que tampoco existió)

VOLVER A TU NORTE

Vi el alto desierto de tu nombre con su antiguo sol demorado por los años.

Vi la ciudad desolada por el tiempo, sin amor, sin ausencias, sin luz,

habitada por sombras o fantasmas inútiles.

Vi las calles iluminadas por relámpagos y estremecidas por los truenos

de una tormenta inverosímil.

Vi la lluvia triste escurriendo en los cristales.

Vi los techos oscuros destilando el agua sucia de una ciudad sin inviernos.

Vi la madrugada húmeda, fría y silenciosa, abandonada de pájaros.

Vi lugares cargados de memorias que no me pertenecen.

Vi las innumerables ventanas iluminadas y fueron para mi todas iguales.

Vi el mar quieto y muerto para siempre como una sopa de pobres.

Vi los barcos con sus luces lejos en la inmensa rada de agua turbia.

Vi tu ciudad empobrecida por gentes de paso y arboles polvorientos,

soportando un vaho tibio de algas ausentes y crustáceos pudriéndose.

Vi gentes sin raíces sobreviviendo en un arenal caluroso y salobre,

sin otoños, sin musgo en las paredes, sin esperanzas.

Vi niños sin abuelos jugando en una plaza de arboles falsos.

Vi seres inmóviles carcomidos por la sal del olvido.

Vi los suburbios aletargados en un eterno estío de gaviotas adormecidas.

Vi el barrio de casas de mentira engañadas por un sur de mentira.

Vi el tiempo detenido en el ámbito sudoroso de un trópico absurdo.

Vi un territorio condenado a la vana y cruel servidumbre del oro.

Vi finalmente esa ciudad de tu nombre como debió ser siempre,

un lugar abandonado a la orilla de un mar sin recuerdos.

sábado, 19 de febrero de 2011

Y SI…

Y si lo que contara fueran los crepúsculos,

Las hojas secas de ese otoño preciso

Las sonrisas de los niños

La tonalidad extrañamente plateada de cierta caleta

con sus goletas reflejadas y el rojo atardecer

La medianoche en que un amigo nos explico el budismo

Los asombros que descubrimos en los libros de Borges

El prodigioso lenguaje de García Márquez

Aquel poema de Neruda que aun repetimos

ante la dicha o la desdicha de un amor.


Y si el infierno fuera solo un lugar oscuro,

húmedo, frío, sucio,

donde el castigo y el dolor

están en la certeza de que es para siempre...

entonces solo contarían las memorias,

lo llanamente vivido,

lo intenso del recuerdo mas que el momento.


Y si después solo esta la nada

la vacía oscuridad y el olvido,

(como un dormir para siempre y sin sueños),

entonces cada roce, cada imagen

o sonido, sabor o fragancia

habrá de ser lo único que cuente.

DE LA MAGA


Debo cosas innumerables a estos años,

cosas que son al fin lo que eres.

Haber vivido, pensado o soñado

el susurro de tu voz a mí destinado.

Poseer el recuerdo de tu pelo y tus ojos

en una calle de árboles y lunas.

Detentar la maravillosa posesión de tu nombre

y a la vez la suave circunstancia de tu piel.

Ver repetidos a mis padres en tus hijos

y en ellos la imagen de todo el amor.

Sentir lejos el miedo, la muerte, el dolor,

cuando escondido en ti nada más perteneces.

Describir los vastos círculos que me han sido asignados

y volver ciego y cansado a la íntima liturgia de tus manos.

Obtener del hábito de tu cercanía

la fuerza para habitar un mundo que no entiendo.

Definir la tibia serenidad de tus ausencias

como un largo y silencioso amanecer aterido.

Saber, recorriendo todos estos años

que ya justificas mi vida y mis sueños,

aquellos sueños innumerables

que aún te debo.

ANIVERSARIO

Talvez ya es tiempo de empezar a darte las gracias

por todo lo que me has dado en estos 24 años,

y es tanto que podrían no alcanzarme los años...


Agradecerte los años,

(yo cuento treinta)

los días con sus noches a tu lado,

el perdón (y acaso el olvido),

el café solo y tibio en las mañanas

sin importar si estamos bien o mal,

y los hijos

la mayor que piensa y siente como yo,

el hijo que no sé como hiciste

para que repitiera los sueños literarios de su padre,

la menor repitiendo también mis sueños de artes y colores,

agradecerte tu cercanía para que yo pueda entrar en la noche,

tus rosas en el jardín de tu castillo,

tu voz por la casa para saber que te tenemos cerca,

tu paciencia para soportar nuestras identidades

y tú cariño para entendernos,

y tu pelo que es mío como tus manos...

y tantas otras cosas que no se escriben

porque las palabras no pueden transmitir su intensidad,

pero que día a día estoy intentando agradecerte.

VEINTICINCO AÑOS

A Magaly, Reina y Soberana


Decir los años a tu lado

es recorrer las memorias de tus días

es pensar tu nombre y tu imagen

es poseer Reina lo que te pertenece.

Esa esquina

esa noche

tu pelo

el perfume

tus ojos dormidos

el acacio de Italia

la luna de Letras

Abril de mil novecientos setenta y uno

la plaza temprano en la mañana

la playa de Isla Negra

tu vestido de novia

las flores silvestres de Isla Negra

la casa de la tía

tu cercanía

la Ale

la casa de la Chepa

los sillones de mimbre

el acuario

mi triste equivocación

Antofagasta

la casa hacia el mar

tu cercanía

los días buenos

el Diego

el desierto

el mar

la Cami

la casa que miraba los cerros

mi triste error

los malos días

la casa del jazmín

la separación

los conciertos

esa noche

ese año

mi triste estupidez

tu viaje

Santiago

la casa de los árboles

mi soledad

tu ausencia

la distancia

las flores que llegaron de lejos

el reencuentro

tus viajes

tu perdón

el viaje de retorno

tú casa

nuestro barrio

tus rosas

tu cercanía

y por fin

este aquí y este ahora

Tú para siempre.

jueves, 16 de septiembre de 2010

LEVE AUTORRETRATO (Tempera sobre cartón)


y el que lo vio da testimonio

Juan 19:35


Desolado en multitudes

precursor de pequeñas nimiedades

harto de los días y los años

poeta en descampado,

minimalista.


Sobrio en las miserias

de mentiras arquitecto o constructor

veraz en los patios y los arcones,

intranquilo.


Soñador inconcluso

áspero de trato ajeno

amigo siempre de unos pocos

de joven Capitán de las nubes

de viejo cínico pontonero

desde siempre mero observador.


Burdo editor a contrapelo

perfecto en la quietud y el asombro

tacaño de pesadillas y esplendores

triste y alegre en sucesivo

y desde ahora cansado y ausente.


Trasgresor apenas de limites cercanos

habitual, gris, transparente a ojos vistas

lejano de tumultos y corazón al menudeo,

rutinario.


Utópico con pasaporte y residencia

sobretodo solitario y silencioso

necesariamente imperfecto de toda una vida

pero muy racional en sus prejuicios,

y por supuesto,

cobarde comunista hasta la muerte.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

MOCION DE ORDEN

“El hombre olvida que es un muerto que conversa con muertos.”

J.L.Borges


Serás lo que eres o te aplastaran los escombros de lo que pudiste haber sido.


Beberás la hiel de las derrotas, de las escondidas miserias y las secretas humillaciones,

y también la copa llena de las pequeñas victorias y los amores a destiempo.


Lo demás es engaño, no hay un después ni un paraíso,

y el infierno, lo intuyes, ya lo has visto en los rostros en las calles.


Toda carne que no tocaste, todo beso negado son pérdidas,

y la ganancia es respirar sin sobresaltos, las tardes quietas y unos pocos crepúsculos,

las noches siempre estarán en la balanza.


Harás la pérdida; si el saldo te favorece tu polvo se disgregará anónimo y feliz,

si te es en contra tus huesos soñaran un imposible retorno

mientras el dolor de la partida dibujará la última mueca en tu boca muerta.



JINETE


Escuché el galope del último caballo de los últimos días


Jineteado por el oscuro jinete innombrable


Golpeaban sus cascos sobre la calle de piedra apartando en su furia la lluvia


Pifiaba brioso en la furia del trueno lejano


Y en sus corvas relucía la marca del hierro del Divino


Y vi el hambre extenderse sobre todas las tierras


Era una bruma ocre que secaba las bocas y ardía en ojos dolorosos


Y cada uno fue juzgado según sus hechos, hasta la ramera del vino de la fornicación, porque en sus aguas, frío cristal de cenote, calmaron la sed los impíos, y el fuego ahora también los busca para que se duelan de las aguas impuras.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

DE LA ALTA ELISA

Alta Elisa tus sombras

siembran sutiles silencios

en extensas lejanías.


Siempre Elisa tus sombras

suceden sigilosas

con oleaje de ansias

y a contramano del tiempo.


Todas Elisa tus sombras

se escurren por los sueños

como tumulto de pájaros

como barcos a la gira

como esa tarde lluviosa.


Solo Elisa tus sombras

surgen entre espumas

en la rompiente de tus ojos*

y en tu voz que se aleja.


Tus sombras Elisa

tus altas sombras

siembran en secreto

las sagradas soledades

que soportan la noche.


* Origen de Dolores y Naufragios



sábado, 28 de agosto de 2010

EL CRISTO DE LA LLUVIA


A la trinidad de tu imagen confío mis soledades,

al tríptico de tus ojos de tu voz de tu cuerpo

luces, arrullos y ansiedades que mi fe resiste.


Toda tentación se hará pecado si tu sombra no la acoge.


Fuegos y voluntades serán infiernos sin sentido.


Gracia plena la de poseer el encanto de una sola voz

que aun sumido en oscuros inviernos me rebele

luces, guirnaldas y azulejos, en un lugar donde no existes.


Los brazos abiertos hacia ti y el rostro triste

la lluvia repicando en el asfalto

y todos los inviernos en ese único lugar.



miércoles, 11 de agosto de 2010

MINIMOS DESPOJOS

Evoco tus sombras a pleno día,

las miserias que acumulo la memoria

tus vanidades de pequeña fiera.

Surco el olvido para apresurar la siega

y se rompen tus palabras en murmullos.



ALTERACION

Corroído por años de sueños

Avido de palabras y encantos

Desdibujado en las arenas invisibles

Atrapado en lentas algas

Turbio al oleaje

Y un bosque.


Entonces vino al quinto día

una voz

seduciendo los orígenes.

Trampa y ocaso.



lunes, 9 de agosto de 2010

SUR


Sur que termina en silencio

rastrojeando el manzanar del otoño

hacia adentro, crujidero y dulzón.


Sur de potreros enyerbados, del canal,

de las lluvias finas y la brisa mojadora.


Sur del tranque, de otras mariposas,

de leves senderos en el pasto, y afuera

un camino entierrado, polvareda.


Un tren en la noche, el silbato huyendo

y los perros aullando.


Mote mei... calientito!

grita la soledad en la calle,

después hay rudos cascos de caballo

a plena noche.


Sur nostalgiando zarzamoras

lado a lado del camino y los canales.

Ese Sur.


domingo, 8 de agosto de 2010

TERRITORIOS CONSUMADOS


No hay sosiego ni encanto

...a la hora de tocar el áspero borde de los días

........piel.. carne.. uña

........sangre del furioso río

...escombrera y rostro de una fuga imposible

........Reisefiber, saudade, nostalgia

........ruidos en la melancolía secreta

........rugidos abrumando el dolor dolor

........gruñidos de la bestia herida

...porque sobre la conciencia

........sin pecado concebida

...fluyen las aguas sagradas del escarnio.



viernes, 23 de julio de 2010

SARCOFAGO AL ALBA EN PENUMBRAS


Invoqué el solsticio sobre las frías arenas

.....temiendo

el castigo merecido de aquel suyo plenilunio

(o sarcófago / alba / sueño)


Aduje razones de doloroso recuerdo

.....miserias

.....desencantos

rumores de todo un día en penumbras

horadando el túnel del miedo

en su siempre esquivo cuerpo

esa tumba de hoscos sacrilegios

donde sus ancestros la preñaron


Oculté en las tristes penumbras

de un mar gris recién amanecido

la fosa con su lapida y su musgo

.....y un borroso nombre

(no el suyo)

para escapar al castigo suyo merecido


Y vi el sarcófago al alba en sus penumbras

bajo el temido solsticio en plenilunio

.....carcomido

navegando silencioso hacia el vacío


CARCAVA DE AGUA EL SURCO QUE TE HIERE


Cárcava de agua el surco que te hiere


Tierra erosionada por los granos del viento del día


Miserias que descontarán de tu infierno

oscuridades en tus ojos


donde habitas / donde duermes / donde sueñas


cárcava camastro lecho herida

surco


donde urges / donde dueles / donde mueres


erosionado por el día / por los granos en el viento


turbiedad en descampado

la noche es inútil